Subscribe:

domingo, 5 de abril de 2009

Operación "Chavín de Huantar"


Esta es la operación que se puso en marcha con la finalidad de rescatar a los 72 hombres rehenes que permanecían secuestrados en la residencia del embajador Japonés en el Perú.

Para esta operación se llevó a varios mineros de la sierra peruana para construir los túneles que tenían una similitud a los templos de la cultura Chavín de Huantar, asimismo se preparó a un grupo especial de soldados del ejercito, fuerza aérea, la marina de guerra y personal de inteligencia.

Fue el 22 de abril de 1997, luego que fracasaran los intentos de negociación, el Gobierno, del ahora procesado Alberto Fujimori, toma la decisión de enviar al Comando Chavín de Huantar que entró en acción a las 3 y 23 de la tarde con una fuerte explosión, y con la voladura del piso del salón principal, en donde un grupo de rebeldes jugaba futsal.


Fueron en total 142 comandos que ingresaron violentamente a la residencia abatiendo a todos los rebeldes que no pudieron hacer nada contra este grupo especial que pudo rescatar a casi todos los rehenes ya que el magistrado Carlos Giusti, muerió producto de un impacto de bala.

Mientras tanto dos comandos también perdieron la vida en el enfrentamiento el capitán Raul Jimenéz y el coronel Juan Valer Sandoval quien protegió al entonces Canciller Tudela.

Operación "Chavin de Huantar" - 22 de Abril de 1997

La toma de la residencia del embajador japonés Morihisa Aoki


Sin duda uno de los hechos que concitó la atención del mundo entero fue la toma de la residencia del embajador Japonés en el Perú, por parte de unos guerrilleros pertenecientes al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, que tomaron como rehenes a más de 500 personas, incluidos funcionarios y diplomáticos que asisten a una recepción.

Eran aproximadamente 8:19 de la noche del 17 de diciembre de 1996, cuando 14 miembros del MRTA tomaron como rehenes a las diversas personas que asistían a una celebración en la residencia del embajador del Japón en el Perú, Morihisa Aoki.


Los guerrilleros ingresaron ya que obtuvieron los uniformes de la empresa encargada de los mozos y meses atrás habían comprado una ambulancia.

Luego de lo ocurrido el pánico y la desesperación se apoderó de muchos de los rehenes y sus familiares, sin embargo en los primeros momentos se logró que se empiecen a liberar a algunos de los secuestrados sobre todo mujeres y ancianos hasta que sólo mantuvieron a 72 hombres.

Fueron casi 5 meses de negociaciones que no llegaron a buen fin debido a que los terroristas pedían que se pusieran en libertad a 400 miembros del MRTA que se encontraban encarcelados en calidad de procesados por delitos de terrorismo.